La marquetería consiste en recortar chapas finas de distintas maderas y encajarlas como un puzle para formar un dibujo que después se pega sobre una base. No hace falta taller ni herramientas eléctricas: una sierra de pelo, una mesa con una tablilla y paciencia. En este tutorial haremos una caja sencilla de contrachapado con tapa decorada con un motivo geométrico de tres maderas.
Es un proyecto de nivel intermedio, no por la dificultad de cada paso sino por la cantidad: cortar, pegar, prensar, lijar y acabar. Reserva un fin de semana con tiempos de secado entre medias.
Materiales y herramientas
- Contrachapado de abedul de 6 mm para la caja: dos piezas de 20 x 12 cm (laterales largos), dos de 12 x 12 cm (laterales cortos), una base de 20 x 12 cm y una tapa de 20,5 x 12,5 cm.
- Chapas de madera surtidas de 0,6 mm: una clara (arce o abedul), una media (cerezo o sapeli) y una oscura (nogal).
- Sierra de marquetería con pelos del número 2/0 o 3/0 y una tablilla de apoyo con muesca en V que se sujeta a la mesa.
- Cola blanca de carpintero PVA, cinta de papel, cúter, regla metálica y escuadra.
- Lija de grano 120, 180 y 240, un taco de lijar y un trapo.
- Dos tablas planas y sargentos o varios libros pesados para prensar.
- Acabado: aceite de linaza, aceite danés o cera para madera.
Diseño y calco
Dibuja el motivo a tamaño real en papel: un rombo central con dos triángulos a cada lado funciona bien y solo tiene líneas rectas. Numera cada pieza y anota qué chapa le corresponde. Haz dos copias: una para trabajar y otra de referencia.
Pega con cinta de papel el dibujo sobre la chapa correspondiente, respetando la dirección de la veta que quieras en cada pieza. En marquetería la veta es el color: un mismo nogal cambia por completo según la orientación.
Cortar las piezas
Coloca el pelo en el arco con los dientes hacia abajo y hacia el mango, tensado hasta que suene como una nota aguda al tocarlo. Apoya la chapa en la tablilla y corta con movimientos verticales cortos, sin forzar: la sierra avanza sola y tú solo giras la pieza. Mantén la hoja siempre perpendicular; una inclinación de pocos grados provoca huecos al encajar.
Corta primero las piezas exteriores y ve encajándolas sobre la segunda copia del dibujo, sujetándolas con cinta por la cara vista. Si alguna queda un pelo grande, no la fuerces: lija el canto con una lima de uñas apoyada en la mesa. Si queda pequeña, es mejor cortarla de nuevo que rellenar.
Un truco para principiantes
Superpón las dos chapas que van a ir juntas, con el papel encima, y córtalas a la vez. Las dos piezas resultantes encajan a la perfección aunque la línea no sea exacta, porque ambas tienen el mismo error.
Pegar, montar y acabar
Pegar el motivo y montar la caja
Cuando todas las piezas estén encajadas y sujetas por la cara vista, extiende una capa fina y uniforme de cola PVA sobre la tapa de contrachapado. Coloca el conjunto con la cara pegada al adhesivo, cúbrelo con papel de horno y una tabla, y prensa con sargentos o libros al menos cuatro horas. Al retirar la cinta de papel, humedécela un poco para que suelte sin arrancar fibras.
Para la caja, encola los cantos de los laterales y monta las cuatro paredes sobre la base, comprobando con la escuadra. Sujétalas con cinta de carrocero tensa a modo de sargento mientras seca. Al día siguiente, lija la tapa con grano 180 y 240 hasta que las chapas queden al ras y no notes ningún escalón con la yema del dedo. Si quieres suavizar el canto de la tapa, repásalo con una gubia plana o una lija apoyada en ángulo.
Acabado y seguridad
Limpia el polvo con un trapo apenas húmedo y aplica aceite de linaza o aceite danés con un paño, en capas finas, dejando secar 24 horas entre capas. El aceite saca el contraste de las maderas y protege sin tapar la veta. Nunca dejes trapos empapados en aceite de linaza amontonados: pueden calentarse y arder por sí solos. Extiéndelos al aire o mételos en agua antes de tirarlos.
La sierra de pelo no es peligrosa, pero las chapas cortan como papel de lija fino y las astillas se clavan: trabaja con la mano de apoyo siempre detrás de la hoja y lija con mascarilla, porque el polvo de nogal es irritante.
Errores frecuentes
- Tensar poco el pelo: la hoja se dobla y el corte se desvía. Debe estar rígida.
- Exceso de cola al pegar la chapa: rezuma, la chapa se ondula y mancha. Capa fina y buena presión.
- Lijar la chapa con máquina o grano grueso: con 0,6 mm de espesor, traspasas en segundos. Siempre a mano.
- Montar la caja sin escuadra: la tapa no cierra y se nota para siempre.
Para seguir aprendiendo
Una vez que domines las formas rectas, prueba curvas sencillas, luego incrustaciones sobre fondo oscuro y, más adelante, el sombreado con arena caliente. Si te bloqueas en algún paso o quieres que te ayudemos a elegir chapas por contraste, trae tu dibujo a la tienda. Y varias veces al año damos en el taller de Valencia un curso intensivo de fin de semana en el que cada persona sale con su caja terminada.



