Punto y ganchillo · Iniciación · 1 hora ·

Cómo elegir tu primera lana: fibras, grosores y agujas

Merino, algodón o acrílico, DK o worsted, agujas de 4 o de 5 mm. Te explicamos qué significa cada cosa y qué comprar para que tu primer proyecto llegue a buen puerto.

Ovillos de lana merino en tonos claros y un ovillo de algodón junto a unas agujas de bambú y un ganchillo sobre una mesa de madera

Cuando alguien entra en la tienda diciendo que quiere aprender a tejer, casi siempre viene con una idea clara del proyecto y ninguna de la lana. Y es normal: la pared de ovillos abruma. Pero la elección de la primera lana condiciona mucho la experiencia. Una fibra que se abre, un grosor demasiado fino o un color oscuro en el que no se ven los puntos hacen que la mitad de la gente abandone en la segunda tarde.

En esta guía te contamos lo que explicamos cada semana en el taller: qué fibras existen, qué significan los grosores y cómo elegir la aguja o el ganchillo que va con cada ovillo. No hace falta memorizar nada, solo entender la lógica.

Fibras: cada una tiene su carácter

La fibra es el material del hilo y determina el tacto, la caída, el abrigo y el cuidado de la prenda. Estas son las que más recomendamos a quien empieza:

  • Lana merino: suave, elástica y cálida. La versión extrafina no pica y perdona los errores porque el punto se recoloca al bloquear. Es nuestra favorita para primeros gorros y bufandas.
  • Algodón: fresco, sin elasticidad y con mucha definición de punto. Perfecto para ver bien lo que haces, para amigurumis y para prendas de verano. Pesa más que la lana.
  • Acrílico: económico y fácil de lavar, pero se calienta en las manos y no bloquea bien. Va bien para practicar, no tanto para regalar.
  • Mezclas: lana con acrílico o algodón con bambú combinan lo mejor de cada fibra y suelen ser más asequibles.

Si tienes la piel sensible, prueba el ovillo en la cara interna de la muñeca antes de comprarlo. Lo que pica en el cuello pica también en la mano mientras tejes.

Grosores y cómo leer la etiqueta

El grosor del hilo se indica con nombres que vienen del inglés y que verás en casi todas las etiquetas: lace, fingering, sport, DK, worsted o aran, chunky y super chunky. Cuanto más grueso, más rápido avanza el proyecto y más fácil resulta ver los puntos.

Para empezar recomendamos un DK o un worsted. El DK, como nuestro algodón orgánico de 50 g, se trabaja con agujas de 4 mm y da un tejido con cuerpo pero sin rigidez. El worsted o aran, con agujas de 4,5 a 5 mm, es todavía más rápido e ideal para una primera bufanda.

En la etiqueta encontrarás también el metraje (metros por ovillo), la muestra recomendada (puntos y vueltas en 10 cm) y los símbolos de lavado. El metraje es clave: dos ovillos de 100 g pueden tener 200 o 400 metros según la fibra, y eso cambia por completo cuántos necesitas.

Cuántos ovillos comprar

Calcula siempre uno más de lo que indica el patrón y compra todos del mismo lote de tinte. El número de lote viene en la etiqueta; dos ovillos del mismo color y distinto lote pueden tener un matiz diferente que solo se nota una vez tejido.

Agujas y ganchillos: qué número necesitas

Cada ovillo indica un rango de aguja o ganchillo. Para una primera lana DK, agujas de 4 mm; para worsted, 4,5 o 5 mm. Si tejes tenso, sube medio milímetro; si tejes suelto, baja.

En punto, si vas a hacer más de un proyecto, un set de agujas circulares intercambiables es la compra más sensata: las puntas se cambian de grosor, el cable aguanta el peso de la labor y sirven para tejer en plano y en redondo. En ganchillo, un kit de iniciación con ganchillos de varios tamaños y mango ergonómico te evita el dolor de muñeca de las primeras semanas.

El material también cuenta. Las agujas de madera o bambú frenan un poco el hilo y ayudan a que no se escapen los puntos; las metálicas deslizan más y se agradecen cuando ya tienes velocidad.

Nuestra recomendación para una primera compra

  • Un ovillo de lana merino extrafina de 100 g en un color claro o medio.
  • Un ovillo de algodón orgánico DK de 50 g para practicar ganchillo y ver bien el punto.
  • Un kit de crochet de iniciación o unas agujas de 4 mm, según lo que quieras aprender.
  • Un marcador de puntos y una aguja lanera para rematar.

Con esto tienes para una muestra, una bufanda sencilla y varios cuadrados de práctica sin gastar más de lo necesario.

Errores que vemos cada semana

  • Elegir negro o azul marino: no se distinguen los puntos y cansa la vista. Empieza con tonos claros.
  • Comprar hilos fantasía con pelo o bucles: son preciosos, pero esconden el punto y no permiten deshacer con facilidad.
  • Saltarse la muestra: diez minutos de muestra evitan un jersey dos tallas más grande.
  • Tejer demasiado tenso por nervios. Relaja los hombros, suelta el hilo y deja que la aguja haga el trabajo.

Y ahora, a tejer

Elegir la primera lana es más sencillo de lo que parece: una fibra natural, grosor medio, color claro y la aguja que indique la etiqueta. Lo demás se aprende con las manos. Si tienes dudas, acércate a la tienda con tu patrón o escríbenos; te ayudamos a calcular ovillos y a probar texturas. Y si prefieres aprender acompañada, en el taller de Valencia organizamos sesiones de iniciación al punto y al ganchillo casi todas las semanas.

¿Te has atascado en algún paso? Escríbenos con una foto y te decimos qué ajustar. Y si prefieres hacerlo acompañado, mira los talleres.

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